¿Cómo hacerlas?
Fácil. Primero que nada necesitás: pintura para terracota (la témpera sirve pero se puede lavar o saltar, el acrílico agarra perfecto y tiene un poquito de brillo), hilo gruelo, mostasillas (las que más te gusten) y, por supuesto, masetas.
1. Pintá las masetas como quieras.
2. Cortá el hilo del doble del largo que quieras y doblalo a la mitad y atá un nudito en la punta.
3. Pasá el hilo por el agujerito de la maseta, después una mostasilla y colgalo de donde quieras!